Lleva una vida solitaria y no soporta la presencia de otras musarañas a su lado. Se la ve raramente por el suelo, ya que habita en madrigueras y en las galerías de los ratones de campo y de los topos. Huye de la luz, y los rayos del sol le son fatales. Se comunica por medio de ultrasonidos y puede morir de miedo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario